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Bolero: un oficio con más de un siglo de historia que destaca el brillo del calzado mexicano Bolero: un oficio con más de un siglo de historia que destaca el brillo del calzado mexicano

Los puestos de limpieza de zapatos son una de las formas más tradicionales de servicios ambulantes que se ven en pueblos y ciudades de México. No obstante, en la actualidad parece ser que el trabajo de bolero está a punto de ser olvidado. Diseminado en diferentes parques y algunas avenidas principales de las grandes ciudades, pareciera que las nuevas generaciones no recurren a este tradicional servicio para hacer lucir sus zapatos. En su lugar, son en su mayoría los adultos mayores, algunos oficinistas, políticos y empresarios quienes mantienen con vida el brillante oficio del bolero en México.

El mundo los conoce como lustradores de zapatos o limpiabotas. En la cultura mexicana, quien se dedica a brindar este servicio se le conoce como bolero. Ser bolero es un oficio con más de un siglo de historia. En pocas palabras, es un trabajo que rinde culto al esplendor del calzado.

Tradicionalmente, los principales usuarios de los boleros son adultos jóvenes, de mediana edad, entre 30 y 50 años, que laboran en diferentes edificios de oficinas. Esto tanto de dependencias gubernamentales, como oficinistas de empresas privadas e instituciones bancarias, donde la apariencia impecable es imprescindible.

Una estructura de soporte de metal que aloja una silla alta para el cliente, es el espacio de trabajo de los boleros. Los boleros que tienen suerte de tener una ubicación privilegiada para trabajar, por ejemplo, la zona de oficinas del centro de la Ciudad de México, diario reciben a clientes con zapatos que requieren una “boleada”. El calzado llega en diferentes estados de suciedad, por lo que se limpia, se le da brillo, se repara y hasta se les pone agujetas o suelas nuevas ante una emergencia.

Bolero dando brillo a zapatos: el tradicional oficio de bolero, El Oso

Consigue kits de boleada para el cuidado del calzado en El Oso. Envíos a toda la República Mexicana. CLIC AQUÍ

Los boleros de la Ciudad de México

En puntos importantes de la Ciudad de México aún continúan llegando a los puestos de los boleros a primera hora de la mañana, tanto directivos y gerentes de empresas, como guardaespaldas y asistentes de políticos. Todo un espectáculo. Los negocios y la política exigen etiqueta.

Los boleros, auténticos limpiadores y lustradores del calzado de los mexicanos, se han ganado la vida en las calles de la Ciudad de México y otras ciudades importantes del país durante más de un siglo. El oficio comenzó a expandirse a raíz de la Revolución Mexicana, cuando la ciudad vio una afluencia de migrantes en busca de trabajo. Durante este tiempo, comenzaron a organizarse lustrabotas y, en 1936, formaron la La Unión de Aseadores de Calzado del Distrito Federal (UACDF). Esta organización fue reconocida formalmente por el gobierno hace más de 70 años, y aún perdura. 

A pesar de ser un oficio con más de un siglo de historia y contribuciones sociales, económicas y culturales para la vida de los ciudadanos mexicanos, parece ser que los boleros se encuentran en un momento de crisis. Esto se debe a varias razones. En el 2020, por ejemplo, la pandemia y el confinamiento afectó directamente a muchos sectores. Los boleros no fueron la excepción. Para finales del 2019, la UACDF tenía contabilizados alrededor de 4 mil boleros en las 16 alcaldías de la CDMX.

Un brillante oficio en riesgo de desaparición

El oficio de bolero está en riesgo de desaparecer gracias a importantes cambios económicos y culturales. Uno de ellos es la importación de zapatos de imitación de piel de China, así como los hábitos de una nueva generación de profesionales que visten de manera cada vez más informal para ir a trabajar.

Un bolero que trabaja sobre la lateral de Paseo de la Reforma menciona lo siguiente:

“Ahora los jóvenes van a la oficina con tenis. Antes, todos los oficinistas, desde los más jóvenes, usaban zapatos de cuero para trabajar y pasaban a que se les limpiara y diera brillo de las seis de la mañana. Ahora vienen muy pocos y casi todos viejos, casi ningún chavo”.

El puesto tradicional de bolero tiene una estructura rectangular vertical con techo de lona, ​​asiento tapizado y reposapiés de metal. El asiento del cliente se coloca sobre el stand y requiere un pequeño ascenso para instalarse. Mientras tanto, el banco-asiento del bolero se encuentra casi al ras del suelo. Ahora el bolero realiza un cuidadoso trabajo de limpieza y lustrado para dejar reluciente el calzado de su cliente. El cliente se ocupa leyendo un periódico, un libro o historieta. Bueno, esto era lo que comúnmente ocurría durante el siglo pasado, antes de la proliferación de los celulares y el internet. Ahora los jóvenes y adultos pueden consultar las noticias y sus redes sociales a través de su dispositivo móvil, mientras los boleros hacen rechinar de brillante sus zapatos.

Bolero, oficio esencial de la cultura y tradiciones mexicanas: El Oso

Las personas que se dedican a ser bolero son casi siempre hombres. No obstante, como en todos los demás oficios y profesiones tradicionalmente exclusivas de los hombres (taxistas, choferes, camioneros, entre otros) es posible que de vez en cuando veas a una mujer.

Por otro lado, los clientes que utilizan este servicio también suelen ser hombres. Las mujeres mexicanas, por lo general no acostumbran a ir a bolear su calzado. Pero igual, de vez en cuando es posible que veas a una mujer que paga el servicio de una auténtica boleada para hacer lucir sus zapatillas o botas en su trabajo o en un evento especial.

Los turistas extranjeros, tanto mujeres y hombres jóvenes como viejos, también combinan la novedad del lustrado con una oportunidad para tomarse una "selfie", seguida de una carga instantánea a sus redes sociales.

Según una nota de la sección Gentleman del periódico mexicano Excélsior, uno de los boleros que ha lustrado los zapatos de políticos y empresarios como Marcelo Ebrard y Carlos Slim, señaló que el ex Jefe de Gobierno de la capital llevaba los zapatos más limpios del Congreso. El señor bolero trabaja en la estación de boleros de Ferrocarril de Cuernavaca, donde se juntan entre 10 y 12 profesionales. Ahí acuden a darle brillo a su calzado hombres poderosos de la política mexicana y empresarios exitosos, quienes buscan lucir un atuendo de etiqueta desde el peinado, hasta el calzado. Incluso el mismo Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del planeta.

El arte y tradición de "la boleada"

Debajo de los reposapiés del puesto del bolero se encuentra la caja de herramientas y materiales de trabajo. Este recipiente consta de una variedad de cepillos, así como trapos, grasa, cera líquidas, jabón de calabaza, pinturas y otros productos para el cuidado del calzado. Todo el ritual comienza con un lavado de zapatos, que se realiza primero quitando la suciedad superficial con un cepillo y en ocasiones detergente especial suave.

Una vez eliminado el polvo, el asistente se embarca en una secuencia cuidadosamente orquestada de rutinas de encerado, pintura y pulido que concluyen con un cepillado enérgico y el toque final de brillo. Una fraseada con un trapo de gamuza de cuero alrededor de cada zapato.

Todo el ritual toma solo unos minutos y el costo por el servicio es muy accesible. 

No dejes que se pierda la tradición y el oficio del bolero en México. Apoya a los boleros obsequiándoles uno de nuestros kits para una boleada ideal. Ve a nuestros kits dando clic aquí y compra uno. Si eres bolero, no hay mejor lugar que El Oso para conseguir tus herramientas de trabajo para el cuidado del calzado de tus fieles clientes. Hacemos envíos a toda la República Mexicana.

Mantén tus zapatos relucientes, pero sobretodo, sigue yendo y recomendando ir a lustrarse el calzado en los puestos de boleado de diferentes puntos de la ciudad. Contribuye a preservar el brillo de tus zapatos y el trabajo de miles de boleros, así como una tradición centenaria. 

Los puestos de limpieza de zapatos son una de las formas más tradicionales de servicios ambulantes que se ven en pueblos y ciudades de México. No obstante, en la actualidad parece ser que el trabajo de bolero está a punto de ser olvidado. Diseminado en diferentes parques y algunas avenidas principales de las grandes ciudades, pareciera que las nuevas generaciones no recurren a este tradicional servicio para hacer lucir sus zapatos. En su lugar, son en su mayoría los adultos mayores, algunos oficinistas, políticos y empresarios quienes mantienen con vida el brillante oficio del bolero en México.

El mundo los conoce como lustradores de zapatos o limpiabotas. En la cultura mexicana, quien se dedica a brindar este servicio se le conoce como bolero. Ser bolero es un oficio con más de un siglo de historia. En pocas palabras, es un trabajo que rinde culto al esplendor del calzado.

Tradicionalmente, los principales usuarios de los boleros son adultos jóvenes, de mediana edad, entre 30 y 50 años, que laboran en diferentes edificios de oficinas. Esto tanto de dependencias gubernamentales, como oficinistas de empresas privadas e instituciones bancarias, donde la apariencia impecable es imprescindible.

Una estructura de soporte de metal que aloja una silla alta para el cliente, es el espacio de trabajo de los boleros. Los boleros que tienen suerte de tener una ubicación privilegiada para trabajar, por ejemplo, la zona de oficinas del centro de la Ciudad de México, diario reciben a clientes con zapatos que requieren una “boleada”. El calzado llega en diferentes estados de suciedad, por lo que se limpia, se le da brillo, se repara y hasta se les pone agujetas o suelas nuevas ante una emergencia.

Bolero dando brillo a zapatos: el tradicional oficio de bolero, El Oso

Consigue kits de boleada para el cuidado del calzado en El Oso. Envíos a toda la República Mexicana. CLIC AQUÍ

Los boleros de la Ciudad de México

En puntos importantes de la Ciudad de México aún continúan llegando a los puestos de los boleros a primera hora de la mañana, tanto directivos y gerentes de empresas, como guardaespaldas y asistentes de políticos. Todo un espectáculo. Los negocios y la política exigen etiqueta.

Los boleros, auténticos limpiadores y lustradores del calzado de los mexicanos, se han ganado la vida en las calles de la Ciudad de México y otras ciudades importantes del país durante más de un siglo. El oficio comenzó a expandirse a raíz de la Revolución Mexicana, cuando la ciudad vio una afluencia de migrantes en busca de trabajo. Durante este tiempo, comenzaron a organizarse lustrabotas y, en 1936, formaron la La Unión de Aseadores de Calzado del Distrito Federal (UACDF). Esta organización fue reconocida formalmente por el gobierno hace más de 70 años, y aún perdura. 

A pesar de ser un oficio con más de un siglo de historia y contribuciones sociales, económicas y culturales para la vida de los ciudadanos mexicanos, parece ser que los boleros se encuentran en un momento de crisis. Esto se debe a varias razones. En el 2020, por ejemplo, la pandemia y el confinamiento afectó directamente a muchos sectores. Los boleros no fueron la excepción. Para finales del 2019, la UACDF tenía contabilizados alrededor de 4 mil boleros en las 16 alcaldías de la CDMX.

Un brillante oficio en riesgo de desaparición

El oficio de bolero está en riesgo de desaparecer gracias a importantes cambios económicos y culturales. Uno de ellos es la importación de zapatos de imitación de piel de China, así como los hábitos de una nueva generación de profesionales que visten de manera cada vez más informal para ir a trabajar.

Un bolero que trabaja sobre la lateral de Paseo de la Reforma menciona lo siguiente:

“Ahora los jóvenes van a la oficina con tenis. Antes, todos los oficinistas, desde los más jóvenes, usaban zapatos de cuero para trabajar y pasaban a que se les limpiara y diera brillo de las seis de la mañana. Ahora vienen muy pocos y casi todos viejos, casi ningún chavo”.

El puesto tradicional de bolero tiene una estructura rectangular vertical con techo de lona, ​​asiento tapizado y reposapiés de metal. El asiento del cliente se coloca sobre el stand y requiere un pequeño ascenso para instalarse. Mientras tanto, el banco-asiento del bolero se encuentra casi al ras del suelo. Ahora el bolero realiza un cuidadoso trabajo de limpieza y lustrado para dejar reluciente el calzado de su cliente. El cliente se ocupa leyendo un periódico, un libro o historieta. Bueno, esto era lo que comúnmente ocurría durante el siglo pasado, antes de la proliferación de los celulares y el internet. Ahora los jóvenes y adultos pueden consultar las noticias y sus redes sociales a través de su dispositivo móvil, mientras los boleros hacen rechinar de brillante sus zapatos.

Bolero, oficio esencial de la cultura y tradiciones mexicanas: El Oso

Las personas que se dedican a ser bolero son casi siempre hombres. No obstante, como en todos los demás oficios y profesiones tradicionalmente exclusivas de los hombres (taxistas, choferes, camioneros, entre otros) es posible que de vez en cuando veas a una mujer.

Por otro lado, los clientes que utilizan este servicio también suelen ser hombres. Las mujeres mexicanas, por lo general no acostumbran a ir a bolear su calzado. Pero igual, de vez en cuando es posible que veas a una mujer que paga el servicio de una auténtica boleada para hacer lucir sus zapatillas o botas en su trabajo o en un evento especial.

Los turistas extranjeros, tanto mujeres y hombres jóvenes como viejos, también combinan la novedad del lustrado con una oportunidad para tomarse una "selfie", seguida de una carga instantánea a sus redes sociales.

Según una nota de la sección Gentleman del periódico mexicano Excélsior, uno de los boleros que ha lustrado los zapatos de políticos y empresarios como Marcelo Ebrard y Carlos Slim, señaló que el ex Jefe de Gobierno de la capital llevaba los zapatos más limpios del Congreso. El señor bolero trabaja en la estación de boleros de Ferrocarril de Cuernavaca, donde se juntan entre 10 y 12 profesionales. Ahí acuden a darle brillo a su calzado hombres poderosos de la política mexicana y empresarios exitosos, quienes buscan lucir un atuendo de etiqueta desde el peinado, hasta el calzado. Incluso el mismo Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del planeta.

El arte y tradición de "la boleada"

Debajo de los reposapiés del puesto del bolero se encuentra la caja de herramientas y materiales de trabajo. Este recipiente consta de una variedad de cepillos, así como trapos, grasa, cera líquidas, jabón de calabaza, pinturas y otros productos para el cuidado del calzado. Todo el ritual comienza con un lavado de zapatos, que se realiza primero quitando la suciedad superficial con un cepillo y en ocasiones detergente especial suave.

Una vez eliminado el polvo, el asistente se embarca en una secuencia cuidadosamente orquestada de rutinas de encerado, pintura y pulido que concluyen con un cepillado enérgico y el toque final de brillo. Una fraseada con un trapo de gamuza de cuero alrededor de cada zapato.

Todo el ritual toma solo unos minutos y el costo por el servicio es muy accesible. 

No dejes que se pierda la tradición y el oficio del bolero en México. Apoya a los boleros obsequiándoles uno de nuestros kits para una boleada ideal. Ve a nuestros kits dando clic aquí y compra uno. Si eres bolero, no hay mejor lugar que El Oso para conseguir tus herramientas de trabajo para el cuidado del calzado de tus fieles clientes. Hacemos envíos a toda la República Mexicana.

Mantén tus zapatos relucientes, pero sobretodo, sigue yendo y recomendando ir a lustrarse el calzado en los puestos de boleado de diferentes puntos de la ciudad. Contribuye a preservar el brillo de tus zapatos y el trabajo de miles de boleros, así como una tradición centenaria. 

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